Hola Belinda: ¿Te acuerdas de Herbus, el duende que se vino conmigo desde San Antonio de Areco? Vive en casa desde entonces. La otra noche soñé con él. En realidad no me di cuenta hasta unos días después. Lo estaba limpiando y vi que era la copia del hombrecito de mi sueño. Estaba en una casita .Parecía de piedra, como una cueva. Adentro era todo de madera. El techo era abovedado. Como si fuera un iglú, pero de piedra. En el centro del único ambiente respiraba una mesa. Y sobre ella un gran libro verde. Herbus se tiraba encima del libro y de la mesa terriblemente abatido. Muy triste. Totalmente desesperanzado y resignado. Y decía "Ya no hay luz para mi tierra". O algo parecido. ¿Qué me habrá querido decir? ¡Si lo pudiera escuchar despierta!
jueves, 6 de agosto de 2009
miércoles, 5 de agosto de 2009
MENOS DISTANCIA
Querida Belinda: Te extraño muchísimo. A Alvino y a Prana también. Acá no puedo hablar con nadie de las cosas que hablo con ustedes. Hay mucho que no entiendo de este mundo. Cada vez tengo más preguntas y menos respuestas. A menudo suelo tener una sensación de vértigo espantosa. Y muchos miedos aparecen. Todo va muy rápido y no entiendo bien hacia dónde. Si es que existe un "hacia dónde", o es que va sin rumbo, ya. Entonces pienso que ésto sólo me paraliza, me distrae de mis acciones . Pienso que es una ilusión,el miedo. No existe. Es sólo una amenaza. Nada más irreal. Lo desvanezco, así. No me gustan las ilusiones.
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