La celebración aún no termina, pero ya es tiempo de descansar para mí. Ha sido una de las fiestas de Beltane más hermosas y mágicas en las que he participado. En esta oportunidad me ocupé de traer algunos dulces y encender las flores plateadas y doradas. La música se escuchaba en todos lados y me encantó volver a bailar con algunos de mis seres más queridos.
Hacía mucho que no veía brillar el fuego sagrado de esa manera.Todas las hadas bailaban y saltaban sobre él para purificarse, como siempre en esta fecha. Me daba un poco de verguenza, pero al fin me animé y lo hice yo también. No una vez, sino varias.
Muchas reconciliaciones se produjeron esta noche. Y otras tantas se concretarán en los próximos días.
Agradezco tener una nueva oportunidad. Después de tanto tiempo durmiendo, al despertar me encontré un poco perdida. La vida, el mundo siguió, no se detuvo conmigo. Muchas cosas cambiaron y me resulta incómodo volver a encontrar mi lugar.
Aún no lo encontré, o no lo veo con claridad. Pero sé que hoy algó cambió.
