miércoles, 4 de enero de 2012

BENDICIÓN IRLANDESA

TRISTES ALAS

Hoy tengo un día de tristes alas. De poca luz. De poco vuelo. Desearía estar contigo ahí, ahora mismo, en casa, y que me contaras acerca del firmamento con tu voz suave y melodiosa. Sé que aún no es tiempo y también sé que me cuidas siempre.
 Mi tarea se me hizo pesada y me cuesta mucho, muchísimo volar. Hace un buen tiempo que no consigo hacerlo sin ayuda. Recuerdo tus últimas palabras, que tengo que aprender a resolver por mí misma.
Aún tengo mucho por hacer acá, en este lugar, pero por momentos me olvido de que yo misma lo elegí y sigo eligiendo permanecer aquí. Y mi corazón comienza a anidar otros sueños distintos, que nada tienen que ver con este. Sueños de otro momento, de otro lugar..y me pierdo un poco. Dejo esta bella tarea, pierdo la alegría diaria y todo se me empieza a tornar mucho más denso. No brillo, no reluzco y no me gusta. Tú me enseñaste a brillar siempre, en cualquier lugar y circunstancia y poder iluminar a los demás. En estos días no me reconozco.
Sólo volviendo a lo más puro de mí, a lo más vital es que voy a poder llegar.
Ayer hice el conjuro del agua y ya la empecé a usar. Mañana seguiré con el del aire y esperaré a que me alcancen las pócimas , ya que por ahora me son imprescindibles para seguir.
 Te pido  que me guíes hacia la eterna inspiración.